Historia del paisaje

L. Alberto Ramos Franco (Biólogo)

 

El Páramo Leonés es uno de los espacios naturales ibéricos, que ha sufrido una transformación más drástica por la mano del hombre.

Para comprender este cambio, es preciso que nos remontemos a la antigüedad, la llanura paramesa siempre fue una zona especialmente conflictiva, por ella pasaron los Godos y Alanos que destruyeron Astorga, los Suevos que arrasaron la cuenca del Duero, los Visigodos a finales del siglo V, los ejércitos de Tarik, que tomaron la mitad sur leonesa en el año 712, Muhammad, que atacó León en el 845, etc.

Es lógico suponer que, en estos siglos, los continuos episodios bélicos provocarían la huida de los habitantes de estas tierras hacia las montañas colindantes Cordillera Cantábrica y Montes de León, lugares que, sin duda, ofrecerían un mayor refugio.

El rey Astur Ordoño I en el año 856, aprovecha la sublevación de Toledo para promover una repoblación, desde el norte, de estas zonas a modo de afianzamiento de la frontera. Para más datos véase la página referente a la historia paramesa.

La repoblación implicaría una deforestación importante de los primitivos encinares y rebollares parameses, para la obtención de tierras de labor, e incluso, en nuestra romántica imaginación, podríamos ver ciertos intereses militares en esta deforestación, en tanto en cuanto, evitarían posibles emboscadas y ataques por sorpresa del enemigo islámico. Esta deforestación debió ocurrir, gradualmente, a lo largo de toda la Edad Media al ir aumentando la población y las posesiones monásticas en toda la comarca.

La segunda transformación importante, del medio natural paramés, tendrá lugar mil años después, y será una transformación mucho más profunda, nos estamos refiriendo a la conversión, del secano ancestral, en un fértil regadío, Un primer paso para este cambio se dio a finales del siglo XIX, con la construcción de miles de pozos, primero a pico y pala, y después con la máquina de cierto “famoso ingeniero alemán” que ha pasado ya, a formar parte de las leyendas paramesas.

Estos primeros intentos de puesta en regadío, culminaron con la construcción del embalse del río Luna en el año 1959.

Por último, en la actualidad, se está concluyendo otra gran obra hidráulica, el trasvase Esla-Órbigo, que servirá para poner en regadío una importante superficie en el Páramo Bajo, y está en proyecto la ampliación del regadío del Luna para llevar agua a la zona conocida popularmente como “el triángulo de las Vermudas”, que un error de los ingenieros dejó rodeada de agua y sin riego en el año 59.

Las circunstancias históricas aquí explicadas, son las causantes de los cuatro tipos de vegetación, o paisajes, que podemos encontrar actualmente en El Páramo, que tratamos en páginas anexas.

* Vegetación Natural (Encinares, prados juncales encharcadizos, lagunas, etc.)
* Cultivos de secano
* Cultivos de Regadío precario
* Cultivos de Regadío