Materiales

Como punto de partida para comentar algunas cosas sobre la arquitectura popular paramesa, es preciso hablar de los materiales utilizados generalmente en las construcciones tradicionales.

Estos materiales, que eran los que se encontraban en la comarca, no se utilizan en la actualidad, a excepción de la madera.

Los principales materiales utilizados en las edificaciones paramesas son: el barro, en forma de adobe y tapial, la madera, la paja y los cantos rodados.

Empezaremos hablando del barro, tierra y agua, materiales fáciles de obtener en el Páramo, este barro utilizado en la arquitectura paramesa se sacaba de las lagunas que se denominaban barreras o bárrales, este barro poco silíceo se utilizaba de dos formas, tapiales y adobes.

adobes

El tapial, como dijo el arquitecto paramés Fernández Balbuena en su artículo “La arquitectura humilde de un pueblo del Páramo Leonés”: «en tiempo de otoño, después de echadas la vendimias y acabadas la labores del vino, se amontonan las tierras, que han de ser centenales, un poco silíceas, sin demasía. Se amontonan en “ringleras”, como para formar un “parvón”, de modo que no resulte mucha la masa amontonada para que llegue bien adentro el tempero, para que “cuezan”… y conviene a la buena técnica de la tapiería que pase un año entero antes de meter la tierra entre la “puertas de tapias”. Cuando la tierra está convenientemente preparada, se mete en los cajones formado por las puertas de tapiar dispuestas sobre un zócalo de canto rodado llamado punido o lizar, y se le da consistencia golpeando reciamente con unos mazos llamados pisones manejados por brazos expertos que descargan golpes duros y recios sobre tierra del interior: La tierra, preparada según la práctica dicha, se apisona recio y menudo, que la tapiería de calidad quiere ir muy pisada, y para esto es preciso cuidar de los tapiadores que no se emboben, que para se buen tapiador hay que tener brazos duros y mucho empuje».

El adobe, ladrillos de barro sin cocer, sería el tapial en reducido si no fuera porque en su fabricación se emplea otro tipo de tierra y se le añade paja, que sirve como elemento de cohesión y al ser una fibra, aumenta la resistencia a la tracción del adobe (algo parecido a lo que hace el acero en el hormigón armado). La fabricación del adobe comienza eligiendo la tierra, mezclándola con agua si está poco húmeda y pisándola, se mueve para que no queden grumos, después se mezcla con paja de centeno u otra y metiéndo la masa en un molde de cuatro pareces hecho de madera, con la forma del adobe, se aprisiona y se retira el molde quedando el adobe húmedo al sol para secarse.

La madera se utilizaba en los marcos de puertas y ventanas, en las vigas que sustentaban los tejados y en el pavimento de los suelos de pisos superiores.

La paja se utilizaba como parte de los adobes y en las cubiertas o tejados hasta la llegada de las tejas, esta paja que solía ser de centeno debía ser cambiada con cierta periodicidad para evitar que se pudriera lo que ocasionaría goteras.

El último material que resta son los cantos rodados, estos, que abundan por todo el Páramo, se utilizaban para los pavimentos de las plantas bajas de las viviendas y para los patios.

Como podéis ver, los materiales empleados antaño en las construcciones del Páramo son muy precarios, pero como todas las culturas, la nuestra utilizó lo que tenia a mano.

Sergio Franco Domínguez
Ingeniero Técnico Industrial